Por qué visitar las Repúblicas Bálticas 5 razones más que suficientes

abril 8, 2019
Destinos

Para vos que estás buscando ir un paso más allá, que querés conocer lugares más apartados de la típica ruta por Europa…

En este post te presentamos a Lituania, Estonia y Letonia, tres países con un encanto místico difícil de encontrar en otro sitio. Entre todo lo que tienen para ofrecer, hicimos una selección y lo dividimos en cuatro categorías.

Atención: antes de seguir leyendo, agarrá lápiz y papel, porque vas a querer visitar cada lugar… ¡Estás avisado!

 

1) Un cuento propio

 Pequeños rincones encantadores, mercados callejeros con antigüedades de la Unión Soviética, callejones secretos que parecen copiados de un cuento de Disney (¿o Disney se inspiró en ellos?) Vilnius, la capital de Lituania, es un claro ejemplo: pocos monumentos imponentes y, a decir verdad, no son necesarios: basta con la Catedral y caminar por sus callejuelas para sentirse en otra dimensión. Otro lugar de ensueño es Riga; algo le habrán visto para declararla Patrimonio de la Humanidad. Y es que la capital de Letonia no tiene nada que envidiarle a Londres o París. Caminar por sus calles es sumergirse en los barrios más pintorescos y selectos.

Un dato de color: tiene en su haber el conjunto arquitectónico de Art Nouveau más bello de toda Europa.

Por último, te recomendamos (obligamos, la verdad) visitar Kalamaja, un barrio de Tallín (capital de Estonia) que, por casas de madera desmoronadas y fábricas en ruinas, se ganó la fama y hoy en día es uno de los barrios más interesantes y conocidos de la ciudad.

 

 

2) Naturaleza para todos los gustos

 Desde un desierto, pasando por bosques y hasta el mar, si hay algo que no les falta a las Repúblicas Bálticas es variedad.  Si te gusta el verde tenés que acercarte a Kadriorg, a tan solo dos kilómetros del casco antiguo de Tallín, donde vas a encontrar el parque y el palacio barroco de Kadriorg.

¿Querés desierto? Cualquiera que vea una foto pensará que es alguna parte de África, pero la Península de Neringa es una enorme franja de arena con grandes dunas situada en Lituania; pero si buscás agua (fría, eso sí), la encontrás en el Parque Natural de Neringa.

Impensado tener tanta diversidad de naturaleza a pocos metros de distancia.

 

3) Historia memorable

Lituania, Letonia y Estonia vivieron un primer momento de esplendor y libertad a principios del siglo XX, decididas a luchar por su independencia. Sin embargo, no fue hasta el final del siglo cuando lograron independizarse de las grandes potencias.

Ya leíste Tallín anteriormente, pero merece que mencionemos a Vanalinn, su casco antiguo. Protegido por la Unesco, es de los recintos medievales mejor conservados de los siglos XIV y XV. Si nos vamos hacia Letonia, la Plaza del Ayuntamiento tiene tanta carga histórica como para ser destruida durante la II Guerra Mundial; lo mismo pasó con la Casa de los Cabezas Negras, que fue destruida por la URSS. Ambos emblemas fueron reconstruidos a principios del siglo XXI.

En esta sección destacamos el Castillo medieval de Turaida, el “Jardín de Dios”, situado apenas a 50 kilómetros de Riga. Hoy en día está restaurado y en él convergen una reserva de naturaleza y la historia del lugar. Por último, si te queda tiempo, visitá Cesis. ¿Te gusta la cerveza? En el Castillo principal de la ciudad encontrás, además del Museo de Historia y un parque con jardines imponentes, la fábrica de cerveza más antigua del país.

 

4)   Viaje a lo desconocido

Seamos sinceros: te conocés París de memoria. Italia, Francia y España son destinos de los que seguro viste muchísimas fotos y videos… ¿Por qué viajar a lo trillado cuando podés descubrir lugares fascinantes y curiosos lejos de la típica ruta?

¿Escuchaste hablar de la Colina de las Cruces? Tiene una concentración de miles de cruces como símbolo de la lucha contra la antigua URSS.

¿Y de Trakai? Presume del único Castillo medieval de Europa del Este construido en una isla. Está rodeado por un fuerte y un lago, y cruzar el puente de madera de 300 metros de largo para llegar te regala una de las vistas más espectaculares del país.

Último dato curioso…

¿Qué sentís por los felinos? Uno de los edificios característicos del Art Nouveau de Riga es la Casa de los Gatos, conocida así por su facha con animales de este tipo.

 

 

5)   Cómo olvidarnos de Polonia…

De los destinos de Europa del Este más conocidos, sí. Si armás un recorrido por los países de la zona, no podés dejarlo afuera, y es un sitio lleno de historia para combinar con las tres Repúblicas. Los sitios que te recomendamos son: •Varsovia •Malbork •Danzica •Auschwitz y •Swieta Lipka.

¿Seguís pensando que Europa del Este “tiene poco” para ver?

¿O ya logramos que cambies de opinión?

 

Lo más fascinante de estos países es precisamente eso, un encanto místico pero ignorado por las grandes portadas o medios de comunicación.

 

Si querés más información de estos destinos o tenés dudas, dejanos un comentario y nos pondremos en contacto.

 

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